Trabajé siete anos en El Nacional, pero ya sentía que
tenia que probar nuevas cosas. En 2001 renuncio y con mis prestaciones me
asocio con una gran periodista, Albor Rodriguez y otras socias para crear una
empresa. Todo iba bien hasta que el paro de 2002 nos deja sin clientes y en la
calle. Estoy sola con una hija de 5 anos que mantener por mi cuenta, y me dicen
que el PNUD (Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo) esta buscando un
periodista con conocimientos de inglés. Me voy para allá, ya casi en el ultimo día
de la convocatoria. Había unos 70 periodistas postulándose, algunos reconocidos.
Me dije, bueno, no tengo mucho chance, pero lo intente. Hasta la secretaria del
embajador no me dio muchas esperanzas. Voy a mi entrevista, y a los días me
llaman -incluso para sorpresa de la secretaria- y me contratan. Lo más insólito
es que, aunque yo tenía experiencia, pero no a lo mejor tanta como otros o
siendo una ilustre desconocida en comparación con mis contrincantes, fui la única
que dije que mi inglés era más o menos, y resulta que me sobrestime al lado del
resto de los postulados. Mi buen ingles y mi honestidad me dieron el trabajo. Y
fue una gran experiencia porque participe en la mesa de negociación y dialogo,
e incluso en el libro del Centro Carter, con autores como Jenifer McCoy y
Francisco Diez. reconocieron mi trabajo, ¿qué tal?
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