miércoles, 23 de mayo de 2018

Como la honestidad y el inglés me salvaron del paro de 2002


Trabajé siete anos en El Nacional, pero ya sentía que tenia que probar nuevas cosas. En 2001 renuncio y con mis prestaciones me asocio con una gran periodista, Albor Rodriguez y otras socias para crear una empresa. Todo iba bien hasta que el paro de 2002 nos deja sin clientes y en la calle. Estoy sola con una hija de 5 anos que mantener por mi cuenta, y me dicen que el PNUD (Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo) esta buscando un periodista con conocimientos de inglés. Me voy para allá, ya casi en el ultimo día de la convocatoria. Había unos 70 periodistas postulándose, algunos reconocidos. Me dije, bueno, no tengo mucho chance, pero lo intente. Hasta la secretaria del embajador no me dio muchas esperanzas. Voy a mi entrevista, y a los días me llaman -incluso para sorpresa de la secretaria- y me contratan. Lo más insólito es que, aunque yo tenía experiencia, pero no a lo mejor tanta como otros o siendo una ilustre desconocida en comparación con mis contrincantes, fui la única que dije que mi inglés era más o menos, y resulta que me sobrestime al lado del resto de los postulados. Mi buen ingles y mi honestidad me dieron el trabajo. Y fue una gran experiencia porque participe en la mesa de negociación y dialogo, e incluso en el libro del Centro Carter, con autores como Jenifer McCoy y Francisco Diez. reconocieron mi trabajo, ¿qué tal?

martes, 22 de mayo de 2018

Como conocí a Nelson Mandela


En 1998, me envían por El Nacional con el presidente Rafael Caldera a la cumbre del Caricom a Santa Lucia. Viajo en el avión presidencial con otros colegas, que me ignoran porque soy una debutante que nadie conoce. A la final, me hice amigos de los colegas del Caribe, a quien -por mi inglés- les hice el puente para que entrevistaran e hicieran contacto con las autoridades venezolana. Estos colegas caribeños, a quienes acababa de conocer, me invitan en agradecimiento a almorzar y me dicen que me tiene un “postre” sorpresa. El almuerzo transcurre y el famoso postre no aparece. Les pregunto, y me dicen que la postre sorpresa es otro lugar. Caminamos por el hotel donde se realiza la cumbre hasta una habitación, y los colegas me dice riendo: “toca la puerta, y tendrás tu sorpresa”. Toco la puerta un poco confundida, y adivinen quien la abre: Nelson Mandela. Casi no me desmayo. El líder sudafricano, ríe y me dice que mis colegas le pidieron recibirme, por la deferencia que yo había tenido con ellos, fue media hora inolvidable, off de récord. Ningún otro periodista venezolano tuvo ese honor.

Retomo el blog


Retomo mi blog
Hace 8 años que no escribo aquí. Pero decidí retomarlo porque tengo muchas cosas que decir. En esos 8 años han pasado muchas cosas, y posiblemente le nombre de “Paranoia Ciudadana” no tiene el mismo sentido con lo que la cree hace casi una década. Pero si se le puede dar una vuelta porque en Venezuela, o los que aquí vivimos, somos unos ciudadanos paranoicos. Antes mi intención era hacer crónicas de mi ciudad, pero hoy quiero hacer catarsis como ciudadano de este país. Nada tengo que perder, y lo que quiero es compartir con mis compatriotas lo que siento y dejar algo que a lo mejor pueda servirle a alguien. Algo con lo que se puedan sentir identificados. Todos tenemos algo que enseñar y algo que aprender de todos con los que tropezamos. Es bueno ver desde otros ojos una realidad, para muchos confusas. Pero para los que aún estamos aquí en el país bregando, sepan que no están solos. Y lo que me hace quedarme aquí son dos cosas: Mi madre de 83 años -mis dos hermanos se fueron y mi papa murió- y mi temor de empezar de nuevo en otro país a mi edad. Además, aunque me gusta viajar, nunca he querido vivir en otro país.  Aunque soy buena en periodismo, no logre sobresalir, no sé por qué no logre sobresalir, a lo mejor nunca realmente lo intente, pero hice siempre hice mi trabajo con honestidad y principios, nadie puede hablar decir que tuve otras intenciones, ni cuestionar mi trabajo. Colegas, el periodismo, como la medicina -mis padres son médicos- es una labor de interés social, no se puede mercadear con eso.  Ahora no vivo del periodismo directamente, sino porque domino el inglés. Los idiomas son otra carrera, y son una manera de conectarse con el mundo. Un periodista que no domine otro idioma como el inglés -es el idioma más hablado en el mundo después del mandarín, pero porque hay muchos chinos-, pierde la mayoría de la información del mundo que es de lo que depende su trabajo. Hagan una búsqueda en Google en ingles y comparen los hits con una búsqueda en español, y entenderán lo que digo. Como hija de médicos y periodista científico creo que no todos somo iguales, y simplemente porque algunos nacimos con mejores herramientas (80% es herencia y 20% crianza), así que lo que hay que averiguar en que soy bueno y explotarlo. Y además ser honestos y creer que nadie es mejor o peor que tú, sino diferente.